martes, 28 de junio de 2011

El hombre se desarrolla en sus relaciones con  los demás y con Dios, porque el sentido de su vida es el servicio y a Dios solo se le puede servir en los demás; en cada una de las etapas y en cada momento de la curva de la vida Dios busca al hombre.

Es Dios para el hombre y se da solamente en el hombre como gracia, para cada hombre y para cada pueblo, raza o cultura, la vida de Cristo en el hombre, recibe aquella forma que corresponde a la naturaleza, a la historia y al hombre en sus condicionamientos.

No hay más amor de Dios que aquél con que ama a Cristo y, en El, a todos los hombres; y la forma plena y maxima de comunicación de Dios y con Dios se da a través de Cristo.

Juan afirma que Cristo es la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.
A unos los ilumina de una forma y a otros de otra.
A cada uno según su situación concreta.  Jn  1,9

Para que el hombre llegue a vivir la vida de Jesús, es necesario liberar al hombre del pecado. Jesús es el hombre para darnos la vida de Dios abundantemente.


"Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia"
(Jn. 10,10)


Bibliografia: El valor de tu vida; García de Alba Juan Manuel,Duodecima Edicion,Guadalajara; Jal 2009; México. Cap. 6, pag, 242-247
ISBN 968-511-002-6